La Montaña Mágica de los españoles

Este mes de julio se cumplirán cuarenta años de la victoria de etapa de Perico Delgado en la etapa reina del Tour de Francia, en la llamada Montaña Mágica de Luz Ardiden .

En la sección de Cultura Ciclista del último programa de El Rutómetro, con Jorge Matesanz de Le Puncheaur, recordamos una de las gestas más icónicas del segoviano en el Tour de Francia.

Cuando nos caen efemérides así, descubrimos lo rápido que pasa la vida. Se cumplen cuarenta años de un triunfo que representó un cambio irreversible para los ciclistas españoles en el Grand Boucle.

En la sección de Cultura Ciclista de El Rutómetro en Radio Marca recordamos aquel 16 de julio de 1985.

Desde los años de Luis Ocaña en los primeros años setenta, solo el destello de Angel Arroyo en la cronoescalada de Puy de Dome de 1983, cuando el abulense consiguió ser segundo detrás de Laurent Fignon; la principal competición ciclista del planeta se antojaba casi imposible para el ciclismo español.

Por esta razón, cuando Delgado apareció en solitario entre la niebla en la meta de la estación pirenaica, el sueño imposible comenzó a transformarse en una ambición realizable.

El pionero Delgado

La figura de Perico Delgado es imprescindible para entender la evolución del ciclismo en España en los últimos cuarenta años.

En los años ochenta, España era prácticamente irrelevante en el panorama deportivo internacional. Únicamente, el golfista Severiano Ballesteros, en un deporte minoritario y alejado de la popularidad del fútbol o el ciclismo, gozaba de prestigio y reconocimiento más allá de nuestras fronteras.

Es cierto que los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, la selección española dirigida por Antonio Díaz-Miguel había conquistado la medalla de plata. Un éxito que generó entusiasmo.

La victoria de Perico Delgado en Luz Ardiden representa un punto de inflexión en el ciclismo español.

Sin embargo, la figura de Perico Delgado, su carisma, el triunfo en la Vuelta a España de 1985 después de la recordada escapada con el Kelme , Pepe Recio , y su victoria meses después en Luz Ardiden, despertó una expectativa diferente que fue creciendo hasta alcanzar su cenit con el triunfo del segoviano en el Tour de Francia de 1988.

Cuando Delgado ganó la etapa reina del Tour de 1985, después de una labor encomiable del equipo que lucía en su maillot dos marcas españolas – Seat y Orbea – y la participación del albaceteño Pepe Del Ramo con el donostiarra Pello Ruiz Cabestany de gregario de lujo, fue la chispa que encendió a toda una nueva generación de aficionados.

Cambio de ciclo

Aquel Tour de Francia de 1985 fue el quinto y último de Bernard Hinault. El cambio de ciclo llegaba con figuras como Greg Lemond, Stephen Roche, Laurent Fignon, Lucho Herrera , un joven Fabio Parra , y la legión de españoles capitaneados por Perico Delgado a los que se sumarían Eduardo Chozas, Lale Cubino. Julián Gorospe, Alvaro Pino, entre otros , hasta diseñar en 1990 con el más grande de todos, Miguel Indurain .

Después de ganar Delgado en 1985, vinieron otros como Cubino, Indurain, Laiseka y Samuel Sánchez.

Luz Ardiden, se convirtió en la montaña mágica para los españoles. Empezó Delgado, continuó Cubino en 1988, Indurain ganó en 1990, Roberto Laiseka en el 2001, y Samuel Sánchez , fue el último en conquistar el mítico puerto.

Detrás de la niebla de aquel 16 de julio de 1985 se destapó una generación de ciclistas que cambió el ciclismo en España hasta nuestros días.

Sobre Fernando Gilet

El Rutómetro de Fernando Gilet. Blog personal | IG @fernandogilet | Opinión, comentario y análisis de la actualidad ciclista de allí y de aquí con un toque muy personal.

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